San Lorenzo de Argentina derrotó este miércoles por 2-0 a Cienciano del Perú en los 3.390 metros de altura de Cusco, y avanzó a los cuartos de final de la Copa Sudamericana de fútbol donde enfrentará a River de Uruguay.
El experimentado Christian González a los 35 minutos y Gonzalo Rovira a los 84 marcaron los goles en un partido en el que San Lorenzo no tuvo que hacer mucho, pues Cienciano fue víctima de sus propias limitaciones.
El cuadro cusqueño, obligado a ganar por cuatro goles de diferencia para avanzar, comenzó con la iniciativa, pero sendas oportunidades desperdiciadas por Mauricio Montes solo frente al arco a los ocho y los 19 minutos dejaron claro que se trataba de un ataque inocuo.
Con un Cienciano desesperado, desordenado y presionado por los reclamos de su hinchada, llegó el primer gol argentino, con un disparo desde fuera del área por izquierda de "Kily", que rozó en un peruano y descolocó al arquero Johnny Vegas.
Desde ese momento se notó que el partido estaba sentenciado, pues Cienciano carecía de la más mínima contundencia. Eso quedó demostrado cuando al minuto 59 se le cobró un penal a favor, por mano de González, y el argentino Juan Cavallo se la tiró suave a las manos del arquero Pablo Migliore.
En adelante, Cienciano tenía la pelota, pero las posibilidades reales de anotar eran de los visitantes. Alejandro Gómez, por ejemplo, desperdició dos ocasiones claras.
Cuando todo estaba definido y los hinchas se dedicaban a insultar a sus jugadores y a exigir la salida del técnico argentino Marcelo Trobbiani, Rovira, la figura de la cancha, hizo más dramática la situación al ampliar a 2-0, con una jugada personal que terminó con un disparo desde fuera del área.
Cienciano no sólo quedó así fuera de la Sudamericana, la Copa que ganó en 2003, sino que continuó hundiéndose en una mala campaña que se extiende al campeonato local, donde marcha quinto en su grupo de ocho equipos, muy lejos de los punteros.
El experimentado Christian González a los 35 minutos y Gonzalo Rovira a los 84 marcaron los goles en un partido en el que San Lorenzo no tuvo que hacer mucho, pues Cienciano fue víctima de sus propias limitaciones.
El cuadro cusqueño, obligado a ganar por cuatro goles de diferencia para avanzar, comenzó con la iniciativa, pero sendas oportunidades desperdiciadas por Mauricio Montes solo frente al arco a los ocho y los 19 minutos dejaron claro que se trataba de un ataque inocuo.
Con un Cienciano desesperado, desordenado y presionado por los reclamos de su hinchada, llegó el primer gol argentino, con un disparo desde fuera del área por izquierda de "Kily", que rozó en un peruano y descolocó al arquero Johnny Vegas.
Desde ese momento se notó que el partido estaba sentenciado, pues Cienciano carecía de la más mínima contundencia. Eso quedó demostrado cuando al minuto 59 se le cobró un penal a favor, por mano de González, y el argentino Juan Cavallo se la tiró suave a las manos del arquero Pablo Migliore.
En adelante, Cienciano tenía la pelota, pero las posibilidades reales de anotar eran de los visitantes. Alejandro Gómez, por ejemplo, desperdició dos ocasiones claras.
Cuando todo estaba definido y los hinchas se dedicaban a insultar a sus jugadores y a exigir la salida del técnico argentino Marcelo Trobbiani, Rovira, la figura de la cancha, hizo más dramática la situación al ampliar a 2-0, con una jugada personal que terminó con un disparo desde fuera del área.
Cienciano no sólo quedó así fuera de la Sudamericana, la Copa que ganó en 2003, sino que continuó hundiéndose en una mala campaña que se extiende al campeonato local, donde marcha quinto en su grupo de ocho equipos, muy lejos de los punteros.

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